Marcos Ana en el Festival de Medellín (1 Comentario)

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Palabras del poeta Marcos Ana en la Clausura de la versión XVIII Festival Internacional de Poesía de Medellín en el Teatro Carlos Vieco Ortíz, del Cerro Nutibara. Medellín – Colombia Julio 12 de 2008 

“…Y me voy contento porque estoy seguro, que el porvenir de este continente no pertenecerá nunca a los dictadores ni a los mercaderes de la política.
Dicen que la noche siempre es joven, pero sin embargo no nos queda mucho tiempo.
He pasado muy contento de haber pasado estas jornadas en Medellín, la primera vez que venía a esta ciudad y a Colombia, me marcho con la mayor felicidad y con un poco de tristeza porque esto se acaba ya, aunque espero que continúen, por ello no quiero decirles un adiós sino un simplemente hasta pronto, creo que siempre es más importante que venir, volver.
Les deseo de todo corazón que la vida sea muy generosa con cada uno de ustedes, en el amor, en sus sueños y sobre todo que tengan salud, es lo más importante en todo proyecto de vida y de futuro.
Yo hubiere querido aprovechar más este festival, han venido representantes de muchos pueblos de esta tierra en que vivimos y me hubiera gustado charlar más con ellos, me gustaría que los idiomas fueran universales como es el amor, como es la música, como son las grandes ideas… Pero a pesar de las diferencias en nuestros idiomas en estos días hemos utilizado un lenguaje común a nuestros corazones, el lenguaje de la poesía, el lenguaje de la libertad y de la esperanza, bastaba sólo con mirarnos, estrechar nuestras manos para saber que éramos ramas de un mismo árbol, el árbol hermoso de la libertad y por eso ha sido todo posible en nuestro entendimiento y nuestra común felicidad en estos días.
Yo quiero dejar aquí un compromiso, donde me encuentre defenderé y difundiré lo que ha significado éste festival mundial de la poesía y especialmente a sus organizadores y a Fernando Rendón que nos ha demostrado su coherencia política y humana con su actitud ante la situación que hemos vivido en estos días.
Me marcho con la seguridad que a pesar de la situación tan compleja que hay en Colombia llegará una solución, porque un túnel puede ser largo pero al final hay luz y porque además de manera general yo estoy completamente convencido que en Latinoamérica se está moviendo, esto es muy importante no solo para el continente mismo sino para mover la balanza internacional en un sentido mucho más positivo.
Y me voy contento porque estoy seguro, conociendo, yo he recorrido casi todo América latina aunque haya tardado mucho en venir, que el porvenir de este continente no pertenecerá nunca a los dictadores ni a los mercaderes de la política, que el futuro de América latina pertenece a los ideales de Bolívar, de Farabundo Martí, de Sandino, de Los Comuneros, de José Martí, del Che Guevara, de las madres de Mayo de todos esos hombres y mueres que en este estremecido continente luchan por una autentica emancipación y una autentica libertad e independencia para sus pueblos.”

lafuerzainformativa.com

Feria del Libro de Madrid (9 Comentarios)

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Finaliza la Feria del Libro de Madrid donde Marcos Ana estuvo firmando ejemplares de su libro “Decidme como es un árbol”.

El poeta Marcos Ana ya es Visitante Ilustre de Montevideo (3 Comentarios)

                                                                     Ilustre. Ayer en la Junta Departamental: honores, emoción y aplausos.

 

Marcos Ana  encuentra actualmente visitando los países del Cono Sur americano. Tuvo en Uruguay una intensa actividad. Pronunció una conferencia, “La memoria, esa eterna compañera”, en el Centro Cultural de España. Seguidamente presentó su libro, “Decidme cómo es un árbol”,(memoria de la prisión y la vida). 

 En el Palacio legislativo recibió el homenaje del Parlamento Uruguayo, donde se le hizo entrega de una placa conmemorativa y la Junta Departamental de Montevideo le nombró Visitante Ilustre de la Ciudad.  Fue muy emotiva su visita al Museo de la Memoria, donde fue recibido con gran cariño y fue gratamente sorprendido por un coro de ex presas de la dictadura que interpretaron versos suyos musicalizados.

Marcos Ana viajó después a Buenos Aires, acompañado de su editor, Osman Vega, para participar en La Feria del Libro y desde allí volará a Santiago de Chile donde ha sido invitado por la Sociedad de Escritores de Chile.

Visita a Venezuela. (4 Comentarios)

“Mirar cada día el mismo patio, alcanzar con la vista sólo un pedazo de cielo restringido, volar con los versos para luego aterrizar en la realidad de la prisión es parte del encierro que vivió durante 23 años el autor español Marcos Ana, quien visita Venezuela para compartir su poesía con el público criollo. ”

 Así se refleja ya en algunos medios la presencia de Marcos Ana en Caracas. 

Almodóvar rodará la vida de Marcos Ana (1 Comentario)

El director manchego adquiere los derechos de la biografía del poeta comunista .

Hace algo más de cuatro meses, el domingo 30 de septiembre, Pedro Almodóvar se enamoró de una historia. Fue un fogonazo que le asaltó al leer las páginas de este periódico.

Aparecía publicado en el suplemento Domingo un avance de las memorias de Marcos Ana, poeta que se convirtió en voz de los presos de la era franquista. Relataba su salida de prisión tras 23 años entre rejas: la luz cegadora, los mareos al circular en coche, el incómodo reencuentro con la libertad y el vértigo ante su primera experiencia amorosa, a los 41 años. Ese hombre temeroso que nunca había estado con una mujer, sus titubeos, esa prostituta que se enternece con su historia y no quiere cobrarle, ese paseo de madrugada por la Gran Vía y esa noche inolvidable se convirtieron rápidamente en celuloide en la cabeza del cineasta manchego. Al día siguiente, el mismo lunes por la mañana, Almodóvar pedía que le enviaran el libro. A los cuatro días decidía que quería conocer a Ana y hacer la película. La semana pasada cerró el acuerdo para hacerse con los derechos.

Subiendo las escaleras camino de su piso, Marcos Ana se queja de la rodilla, pero sube como un tiro: “No tengo tiempo para estar enfermo, por eso estoy así a los 88 años”, dice. Desde luego, aparenta 65. Una foto del Che Guevara preside su librería. Con un puñado de cuadernos de poemas entre las manos, cuenta que su relación con el director manchego puede ser el inicio de una gran amistad, “como en el final de Casablanca”. Ana -nacido Fernando Macarro Castillo, adoptó los nombres de su padre y su madre para firmar- ingresó en prisión a los 19 años y sobrevivió a abominables torturas y a dos condenas de muerte. En el año 1954, encerrado en una celda de castigo, empezó a escribir poemas apoyándose del revés del plato que le daban para comer. A la luz de un minúsculo candil, hecho con un tintero, alcohol y mecha, compuso versos que pronto trascendieron los muros de prisión y empezaron a ser publicados por comités de solidaridad en el exilio. Los compañeros presos que salían en libertad los memorizaban para poder dictarlos a su salida. Se convirtió así en una voz intramuros de la España perseguida.

Escribir sus memorias era una de sus asignaturas pendientes. Ya en una madrugada de 1963, apenas dos años después de salir de prisión, su amigo Pablo Neruda le abroncó tras una larga noche en que Ana le contó su vida: “¡Somos unos insensatos, las palabras se las lleva el viento, si hubiéramos tenido un magnetofón ya tenías escrito el libro!”, exclamó el poeta chileno. Ana, humilde hasta decir basta, nunca osó negociar la publicación de sus poemas: “La poesía era un arma más para luchar por las libertades, no sé si mis versos son buenos o malos, sólo sé que fueron necesarios”, dice con la lucidez de un hombre que sigue viviendo a contrarreloj, ganándole tiempo al tiempo, intentando recortar el efecto de 23 años entre rejas. Hace tres años, las presiones de sus amigos le llevaron a ponerse a escribir por fin sus memorias, Decidme cómo es un árbol (Editorial Umbriel-Tabla Rasa), el material en el que se basará Almodóvar, que hará dos películas antes de ésta (en mayo empieza a rodar Los abrazos rotos).

Gran amigo de Rafael Alberti, Ana es un comunista convencido: “Lo único que puede compensarme a mí es el triunfo de mis ideales”, dice con voz cadenciosa, profundo. “Solidaridad es hoy la palabra más hermosa y más necesaria. Este mundo es muy injusto y eso tiene que explotar. Muchos jóvenes saben que otro mundo es posible”.

 JOSEBA ELOLA - Madrid - 17/02/2008 (El País)

Un hombre bueno (Sin comentarios)

El superviviente Marcos Ana representa el mejor modelo de reconciliación, una asignatura que cada década parece más pendiente en nuestro país.

Marcos ha sobrevivido a varias penas de muerte, a muchas jornadas de tortura en las que le dejaban por imposible, convertido en un amasijo de carne, a la durísima vida carcelaria, en condiciones dantescas, expuesto a todas las enfermedades del cuerpo y de la mente. Pero especialmente, Marcos Ana ha sobrevivido con una limpieza impresionante al odio. Él es lo contrario al discurso de las “heridas abiertas”, las suyas, profundas y persistentes (22 años, desde el año 39 al 61, arrastrándose por distintas cárceles franquistas, dan para muchas y variadas heridas) como decía, sus heridas las cerraron sus propias ganas de vivir y de convivir. Su pasión por la vida, y por la vida de los otros.

Es emocionante, cuando en el libro decide no dar el nombre de un compañero que le denunció (aunque a causa de esta denuncia le cogieron y le condenaron a muerte), no le nombra pensando que el traidor tendrá en la actualidad, hijos, sobrinos y nietos, que no son responsables de su traición y que ahora se sentirían avergonzados.

Marcos Ana es un modelo de víctima, en estos años en que las víctimas salen a las calles (todo su derecho) a gritar su dolor (nada más humano) pero que en ocasiones desafinan de un modo estridente. Marcos es una víctima que no pide venganza. Pide que el horror que el pueblo español vivió durante y después de la guerra no se vuelva a repetir

Es muy importante, y ya sé que es un tema delicado (todo mi respeto y solidaridad a las víctimas de todo tipo de violencia), es esencial que las víctimas no sean un impedimento para la reconciliación.

Marcos Ana representa todo esto. Y por ello le admiro, le quiero, y porque en el trato personal es lo más parecido a un ángel. No he conocido a nadie tan bueno. Por eso me gustaría hacer una película sobre su vida. No existen tantos hombres buenos sobre los que hacer películas, en mi cine, desde luego, brillan por su ausencia. Pero naturalmente no es por su bonhomía, por rara que sea esta cualidad, por lo que quiero hacer la película.

Su libro de memorias Decidme cómo es un árbol contiene en todos sus capítulos material cinematográfico de primer orden. Da para varias películas, muy distintas y de diversos géneros.

La que a mí me interesa, la que espero abordar dentro de dos o tres años, una vez que termine las dos películas que tengo entre manos, empezaría con Marcos Ana saliendo de la cárcel en el año 61. Según él mismo confiesa era un niño de 42 años que se da de bruces con la libertad, en el Madrid de principio de los 60. La experiencia física fue durísima, sus sentidos no están acostumbrados a los espacios abiertos y extensos, ni a la luz, montar en un vehículo le provocaba vómitos. Tampoco está acostumbrado a la presencia de las mujeres jóvenes. Le atraen enormemente pero reacciona como un niño.

Hay imágenes muy plásticas en el libro cuando describe su fascinación por el sexo opuesto. Cuando ve una mujer, la sigue a escondidas hasta que desaparece en la boca del metro, o tras la puerta de su casa.

Una de las primeras noches en libertad encuentra a un antiguo compañero, que le lleva a un cabaret. Poco después le deja solo, con una de las prostitutas a la cual le ha pagado para que le atienda toda la noche. Esa primera noche con una mujer es lo que quiero contar. A lo largo de esa noche aparecerá todo su pasado, y el pasado de la prostituta a la que no me queda más remedio que relacionar con alguno de sus compañeros de prisión para cerrar la historia…

Juntos recorrerán el Madrid nocturno de la época, intercambiando soledades. Es la historia del primer amor de Marcos Ana, una prostituta que al final de la noche no le cobró, porque noches como aquella no tienen precio.

PEDRO ALMODÓVAR 17/02/2008  (El País)

Feria del libro de Cuba (Sin comentarios)

Marcos Ana viajó el pasado 12 de Febrero a La Habana para participar en la XVII Feria Internacional del Libro Cuba 2008 donde presentará sus memorias. El Primer Vicepresidente Raul Castro se encontró con el gran poeta comunista y gratamente sorprendido comentó: “Mira como se mantiene. Estuvo 23 años preso y piensa vivir más de cien ahora”. El luchador antifranquista, respondió sonriente: “El arte de vivir joven es el arte de mantener jóvenes las ideas”.

Presentación en Valencia (Sin comentarios)

El pasado 4 de Febrero tuvo lugar en el Aula Magna de la Universidad de Valencia la presentación a cargo del también poeta Enrique Falcón,  del libro “Decidme cómo es un árbol”.

Alfons Garcia, Valencia

Marcos Ana no aparenta 88 años. “En realidad tengo 65. Los 23 de cárcel no los cuento”, bromea. Entró en prisión con 19 y salió con 42. No había estado con ninguna mujer y su tardía iniciación sexual es uno de los episodios más emotivos de sus memorias (Decidme cómo es un árbol, editorial Umbriel). Sobrevivió a dos penas de muerte y a las torturas. La cárcel fue su universidad y los poemas que empezó a escribir entre rejas han llegado hasta Japón y son hoy símbolo de la lucha antifranquista. Su madre murió en una zanja, cerca del penal de Burgos, donde había ido para intentar verlo. Conversar con él representa el gozo de hablar con quien conoció de cerca a figuras clave del siglo que se fue: Neruda, Alberti, Miguel Hernández.
-¿Por qué ha esperado a los 88 años para contar sus años de guerra, cárcel y exilio?
-Neruda me dijo que lo que no se escribe no permanece, que hasta lo más humano se acaba mecanizando. Pero mi misión era otra, luchar mientras quedara un preso político. Ha sido ahora cuando he comprendido que mi vida está ya madura y que no tengo ningún derecho a que la juventud no conozca nuestra vida. Yo soy sólo un representante de mi generación, uno más de los miles que sufrieron.
-El que más años seguidos estuvo en prisión.
-Pero hasta cierto punto soy un privilegiado, porque luego viajé por todo el mundo y conocí a las personas más importantes. Otros se topaban con un terreno inhóspito al salir de la cárcel. He escrito el libro pensando en la inmensa mayoría de gente que no nos conoce y que tiene una imagen prefabricada, deformada y a veces infame de nosotros. Es un libro generoso, sin rencores ni odio.

-¿Se lamenta del trato recibido?
-Nos han presentado como asesinos, violadores, incendiarios.
-Usted sí que admite que hubo excesos republicanos al inicio de la guerra civil.
-La diferencia es que esa no era la política de la República. Eran hechos incontrolados, que duraron tres o cuatro meses. En cambio, el avance de los sublevados dejó una carretera de cadáveres. Y después están 40 años matando. No aceptamos que se quiera establecer una justicia salomónica y decir que hubo violencia en los dos lados. En la otra zona fue un ideario oficial: acabar con todos los que no pensaban como ellos. Además, no puede ser igual luchar contra la libertad que defenderla.
-¿Siente frustración por la beatificación de religiosos matados en la guerra civil?
-No. Me produce indignación que después de 30 años de democracia no se nos haya restituido el honor. No se ha reconocido la aportación de los demócratas republicanos a esta sociedad. La Ley de Memoria Histórica es escasa y casi una humillación, porque trata de justificar las cosas. Lo principal hubiera debido ser la anulación de todos los procesos de la dictadura.

-¿Qué recuerda de Miguel Hernández?
-Me tropecé con él en la cárcel de Conde Torreno, pero poco tiempo, unos días. En la prisión de Porlier, en los años 60, conmemoramos sus 50 años con una obra de teatro clandestina que llamamos Sino sangriento. Es increíble que lo pudiéramos hacer en la cárcel, con cientos de presos que guardaban un silencio casi religioso en el que sólo se oían los pasos de los guardianes. Nunca ha habido un homenaje tan entrañable y con tanto riesgo. Él era un ejemplo para todos. Yo digo que murió de franquismo, porque no fue atendido como debía de una tuberculosis purulenta.
-¿Sigue escribiendo poesía?
-Sí, cuando me enamoro, cosa que hago con bastante frecuencia perdiendo el sentido de la realidad. Pero nunca he negociado con ninguna editorial. Yo sacaba los poemas de la cárcel y los publicaban los comités de solidaridad con España que había por todo el mundo. Me han llegado incluso en turco y japonés.
-¿Alguna opinión sobre la poesía que se hace ahora?
-Hay mucha poesía de evasión. Yo no sé si mis versos eran buenos o malos, literariamente hablando, pero sí sé que eran necesarios, porque eran un arma para luchar y se multiplicaban entre los pueblos, porque no era mi voz, sino la de muchos. Representaba el sufrimiento y la esperanza de España.
-¿Qué recuerda de Alberti, al que trató mucho?

-Cuando ya estaba mal, fui a despedirme porque me iba a Yugoslavia y, como sin atender, me cogió la mano y me dijo: “¡Qué corta es la vida!” Un hombre con 97 años y con tanto vivido, ¿cómo es posible? Me enseñó que la vida siempre es lo que queda por vivir. Y debemos aplicarlo. Yo me sentía una favela ante torres tan altas cuando estaba junto a Neruda, Alberti o Miguel Ángel Asturias. Pero mi recuerdo más impresionante es la fraternidad de mis camaradas, la solidaridad en la cárcel.A. G., Valencia
-Fue usted de los que se quedó en 1939 esperando un barco salvador en el puerto de Alicante.
-Lo que llegaron fueron dos buques franquistas y una división italiana. Ahí comenzó mi calvario.
-Aquellos años en los penales fue también tiempo de esperanza. ¿Le queda un poso de desilusión ante la sociedad actual?
-No. Lo que pasa es que las cosas no han salido como nosotros quisiéramos. Pero la política es el arte de lo posible y a veces hay que poner los pies en el suelo. Yo he vivido lo que he preferido: la vida dura, pero noble, de un revolucionario. Había convicciones serias e ideales firmes y aproveché la cárcel para prepararme.
-Ideales, convicciones serias. Mucho se ha esfumado.
-Mucha gente sufre la desilusión de las propias ideas, pero yo no. La bondad de las ideas está por encima del hombre y sus errores y también de los estados llamados socialistas que malversaron ese caudal. Pero sigue ahí: luchar por una sociedad sin desigualdades, sin guerras y donde el sol caliente para todos. Ese ideal permanecerá y hay que luchar por él. Para que cambie esta sociedad injusta y caótica. Con el libro intento fortalecer esta esperanza en el futuro y que este naufragio no se nos lleve. Y no, no tengo ansias de venganza de quienes me hicieron sufrir. Haber sufrido tanta violencia me hace sensible y que no la desee contra nadie.
-¿Continúa considerándose comunista?
-Sí, porque la bondad de las ideas no tiene que ver con nada con los fracasos, naufragios y deserciones que hayan podido ocurrir. Si me ofrecen algo mejor lo consideraré, pero no veo.

 

Presentación en Vallecas (5 Comentarios)

Lunes día 10 , a las 20 horas , encuentro con Marcos Ana en el Ateneo Republicano de Vallecas , C / Arroyo del Olivar, 79

Presentación en Sevilla (2 Comentarios)

“Palabras de presentación del magnífico libro de mi amigo y camarada”

 

Queridos amigos y amigas, queridos compañeros y compañeras,Camaradas, Buenas tardes, Es para mí un honor y un placer pronunciar unas palabras en la presentación del magnífico libro de mi amigo y camarada Marcos Ana titulado “Decidme cómo es un árbol”. Felicito al autor y a la editorial Umbriel por la calidad, por el contenido y la edición. Nos encontramos en un espacio público municipal de esta hermosa ciudad de Sevilla, al lado del puente que embellece según la tradición popular a Triana cuando cuelgan de él las banderas republicanas. Leer más»



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