Hace un tiempo, mi hermana Txelo,( o María) que vive en Madrid, me regaló el libro de Marcos Ana dedicado. Ella es la actual presidenta de la asociación Valle Inclán, y al parecer el acudió a dar una charla a la misma.
Estoy leyendo el libro y me está conmoviendo, no sólo por el sufrimiento descrito, sino por el hecho de que esas realidades me son familiares, y no deberían. Dignidad y familia , las dos columnas donde se aguantan los presos y las dos columnas que los sucesivos gobiernos han intentado derribar a toda costa. Sí, hablo de los presos vascos. Los más malos, los menos humanos y por lo tanto a los que “democráticamente” hay que destruir, al igual que a sus familias. ¿ No decían lo mismo de ustedes ?
Usted estuvo allí, conoce el significado de la palabra dignidad, sabe que la familia es el Talón de Aquiles de cualquier preso, ¿ Cómo se pueden justificar la tortura y la dispersión?
Jose Mari Sagardui, 29 años preso, ¿ me puede explicar el porqué ?
Sigo leyendo, la palabra “demócrata” sustituye a “luchador”, ¿por qué ?
Deseo escucharle porque su libro me habla de algo auténtico (quitando el “demócratas” ese), porque quiero comprender, quiero luchar por un futuro en justicia y libertad.
Marian
Me gustaría antes que nada mandar un abrazo y una muestra de cariño a MarcosAna. Siento orgullo y admiración por este hombre, entendiendo orgullo como alguien que se enorgullece de compartir los ideales de este ser humano.
Soy la nieta de un fusilado republicano por la represión franquista en el año 41. Compré su último libro y me esta impresionando y atrapando. Hay pasajes que no puede leer sin lágrimas, pensando que mi abuelo vivió todo eso, y me duele. Esto no es un novela histórica es nuestra propia carne y familia.
Creo que usted tuvo contacto con republicanos de la zona de Albacete, sería mucho pedir saber en que zona y con que republicanos de Albacete se realcionó. Igual entre ellos estaba mi abuelo.
Por cierto, acabo de encontrar el juicio sumarísimo de mi abuelo, por fin, y este mes podré por fin verlo, aunque no sé si será para albergar más rabia.
Un abrazo muy fuerte. Lo que usted me cuenta es algo imprescindible en mi vida y si no es por usted nunca lo hubiera sabido. Gracias
Ahora resulta Marcos Ana
que soy un metafísico,
de ahistorico talante
demasiado crítico
querido amigo viejo.
Pero tú me dijiste ayer:
“Triste es luchar en una misma casa,
romper la mesa donde el pan se come,
vivir entre paredes, enfrentados
tercamente en un mismo territorio”.
Es que esa es mi patria
a veces, de repente,
como España,
de conjurados necios
y ciegos pensadores,
viviendo en casa oscura
con mirada túnel
sin destellos.
Ahora resulta Marcos Ana
que soy un neoconservador
colmado de beatería
revolucionaria
lleno de triste moralina,
eso resulta que soy yo
querido amigo viejo.
Pero tu me dijiste hoy
en la penumbra:
“Soñar; siempre soñar,
con banderas y besos,
la libertad y el aire
soplando en mi cabello”.
Y así
entre tu susurro
y la fácil descalificación
de los enanos,
me levanto temprano
a preparar el alimento,
negándome en virtud
querido Marcos Ana
a dejar mis alas en suspenso.
Entonces
te apareces de nuevo
por la pieza
llena de libros
y de humo,
me interpelas:
“Mi pecado es terrible;
quise llenar de estrellas
el corazón del hombre”.
Y me reconozco
nuevamente,
que yo no quiero comer
del mismo plato
de los nuevos liberales
progresistas modernos
capellanes,
que yo no quiero.
Que yo no quiero
acompañarlos en sus viajes
y chocar mis codos
con sus codos
en la mesa mayor
del pragmatismo,
que yo no quiero.
Que otros
se llenen la boca de discursos
con un pueblo abstracto, inexistente,
porque yo, vuelvo mi cuerpo entero
Marcos Ana, mi amado amigo viejo
al pueblo real carne y nervadura.
A ese pueblo
tan real y tan concreto
que come en mi casa
la comida y el pan
que preparo con mis manos
cada día,
eso quiero
eso quiero
eso quiero
amado amigo, compañero.
Un saludo y un abrazo para Marcos Ana desde Béjar, localidad que no creo tenga que explicarle.
Desde la Agrupación Socialista Bejarana intentaremos que pases un buen día en nuestra compañía, porque a nosotros la tuya nos será tan grata, que la luz bejarana alumbrará de otra forma, más inocente, más serena.
Nos conoceremos y yo te reconoceré. Compartimos algo, en el tiempo. Los dos hemos nacido el 20 de enero, un día fantástico que a mí me encanta, un mes frío que uno puede calentar desde dentro.
Hablaremos y quedaremos en los detalles. Me adelanto en el saludo porque la ilusión me empuja… espero que no te moleste.
No sé si este comentario le llegará a Marcos Ana, ojalá sí, porque quiero felicitarle por toda su poesía, desde que leí su libro “Decidme como es un árbol. Memoria de la prisión y la vida” entiendo más la barbarie que cometieron contra un pueblo que supo revelarse y vivir o en muchos casos lamentablemente morir con dignidad.He escrito un pequeño artículo sobre tu libro en mi blog http://lapalabrainvisible.blogspot.com/ recomendando su lectura. Para mí sería un honor y un placer que me visitarais, estáis todos invitados. Ojalá hubieran muchos más Marcos Ana en el mundo, seguro estoy que sería de otra forma, sobre todo más justo.
Un abrazo y salud.
Hace un tiempo, mi hermana Txelo,( o María) que vive en Madrid, me regaló el libro de Marcos Ana dedicado. Ella es la actual presidenta de la asociación Valle Inclán, y al parecer el acudió a dar una charla a la misma.
Estoy leyendo el libro y me está conmoviendo, no sólo por el sufrimiento descrito, sino por el hecho de que esas realidades me son familiares, y no deberían. Dignidad y familia , las dos columnas donde se aguantan los presos y las dos columnas que los sucesivos gobiernos han intentado derribar a toda costa. Sí, hablo de los presos vascos. Los más malos, los menos humanos y por lo tanto a los que “democráticamente” hay que destruir, al igual que a sus familias. ¿ No decían lo mismo de ustedes ?
Usted estuvo allí, conoce el significado de la palabra dignidad, sabe que la familia es el Talón de Aquiles de cualquier preso, ¿ Cómo se pueden justificar la tortura y la dispersión?
Jose Mari Sagardui, 29 años preso, ¿ me puede explicar el porqué ?
Sigo leyendo, la palabra “demócrata” sustituye a “luchador”, ¿por qué ?
Deseo escucharle porque su libro me habla de algo auténtico (quitando el “demócratas” ese), porque quiero comprender, quiero luchar por un futuro en justicia y libertad.
Marian
PEQUEÑA CARTA A “ MARCOS ANA “
Desde que me enseñaste
como era aquel árbol
y descubrí tus versos
en los que no te ensañaste
con los que robaron tu flor,
tu juventud y tus besos,
batallo contra el olvido
de los hombres esenciales,
a los que el odio y sus prisiones
no convirtió en animales.
Y para poder mirar de frente
lucharé contra la amnesia,
con las armas de las letras
apuntando a las conciencias,
nunca repetir la historia
que de todos es vergüenza.
EMOCIÓN Y AGRADECIMIENTO.
Me gustaría antes que nada mandar un abrazo y una muestra de cariño a MarcosAna. Siento orgullo y admiración por este hombre, entendiendo orgullo como alguien que se enorgullece de compartir los ideales de este ser humano.
Soy la nieta de un fusilado republicano por la represión franquista en el año 41. Compré su último libro y me esta impresionando y atrapando. Hay pasajes que no puede leer sin lágrimas, pensando que mi abuelo vivió todo eso, y me duele. Esto no es un novela histórica es nuestra propia carne y familia.
Creo que usted tuvo contacto con republicanos de la zona de Albacete, sería mucho pedir saber en que zona y con que republicanos de Albacete se realcionó. Igual entre ellos estaba mi abuelo.
Por cierto, acabo de encontrar el juicio sumarísimo de mi abuelo, por fin, y este mes podré por fin verlo, aunque no sé si será para albergar más rabia.
Un abrazo muy fuerte. Lo que usted me cuenta es algo imprescindible en mi vida y si no es por usted nunca lo hubiera sabido. Gracias
Conversación con Marcos Ana
x Fesal Chain
(A Inma de Celis)
Ahora resulta Marcos Ana
que soy un metafísico,
de ahistorico talante
demasiado crítico
querido amigo viejo.
Pero tú me dijiste ayer:
“Triste es luchar en una misma casa,
romper la mesa donde el pan se come,
vivir entre paredes, enfrentados
tercamente en un mismo territorio”.
Es que esa es mi patria
a veces, de repente,
como España,
de conjurados necios
y ciegos pensadores,
viviendo en casa oscura
con mirada túnel
sin destellos.
Ahora resulta Marcos Ana
que soy un neoconservador
colmado de beatería
revolucionaria
lleno de triste moralina,
eso resulta que soy yo
querido amigo viejo.
Pero tu me dijiste hoy
en la penumbra:
“Soñar; siempre soñar,
con banderas y besos,
la libertad y el aire
soplando en mi cabello”.
Y así
entre tu susurro
y la fácil descalificación
de los enanos,
me levanto temprano
a preparar el alimento,
negándome en virtud
querido Marcos Ana
a dejar mis alas en suspenso.
Entonces
te apareces de nuevo
por la pieza
llena de libros
y de humo,
me interpelas:
“Mi pecado es terrible;
quise llenar de estrellas
el corazón del hombre”.
Y me reconozco
nuevamente,
que yo no quiero comer
del mismo plato
de los nuevos liberales
progresistas modernos
capellanes,
que yo no quiero.
Que yo no quiero
acompañarlos en sus viajes
y chocar mis codos
con sus codos
en la mesa mayor
del pragmatismo,
que yo no quiero.
Que otros
se llenen la boca de discursos
con un pueblo abstracto, inexistente,
porque yo, vuelvo mi cuerpo entero
Marcos Ana, mi amado amigo viejo
al pueblo real carne y nervadura.
A ese pueblo
tan real y tan concreto
que come en mi casa
la comida y el pan
que preparo con mis manos
cada día,
eso quiero
eso quiero
eso quiero
amado amigo, compañero.
Un saludo y un abrazo para Marcos Ana desde Béjar, localidad que no creo tenga que explicarle.
Desde la Agrupación Socialista Bejarana intentaremos que pases un buen día en nuestra compañía, porque a nosotros la tuya nos será tan grata, que la luz bejarana alumbrará de otra forma, más inocente, más serena.
Nos conoceremos y yo te reconoceré. Compartimos algo, en el tiempo. Los dos hemos nacido el 20 de enero, un día fantástico que a mí me encanta, un mes frío que uno puede calentar desde dentro.
Hablaremos y quedaremos en los detalles. Me adelanto en el saludo porque la ilusión me empuja… espero que no te moleste.
Un abrazo compañero.
No sé si este comentario le llegará a Marcos Ana, ojalá sí, porque quiero felicitarle por toda su poesía, desde que leí su libro “Decidme como es un árbol. Memoria de la prisión y la vida” entiendo más la barbarie que cometieron contra un pueblo que supo revelarse y vivir o en muchos casos lamentablemente morir con dignidad.He escrito un pequeño artículo sobre tu libro en mi blog http://lapalabrainvisible.blogspot.com/ recomendando su lectura. Para mí sería un honor y un placer que me visitarais, estáis todos invitados. Ojalá hubieran muchos más Marcos Ana en el mundo, seguro estoy que sería de otra forma, sobre todo más justo.
Un abrazo y salud.
No ha recibido el premio Príncipe de Asturias. Felicidades. Dentro de mí, me he alegrado mucho.Por la libertad y el futuro
Salud y República