El poeta Marcos Ana continua recibiendo homenajes a lo largo de todo el país y haciendo posible que su voz se escuche en el mayor número de sitios posibles. Esto es sólo una pincelada de su actividad más reciente.





        Vivir para los demás es la mejor manera de vivir para uno mismo
El poeta Marcos Ana continua recibiendo homenajes a lo largo de todo el país y haciendo posible que su voz se escuche en el mayor número de sitios posibles. Esto es sólo una pincelada de su actividad más reciente.





UN ARBOL ES… COMO TÚ…
LIMPIO, VIVO, SIN RELIQUIAS
ANCHO, PERO ABRAZABLE Y CÁLIDO
DURO… COMO TÚ ESPIRITU
LIBRE PARA ESPARCIR SEMILLAS
AUNQUE ANCLADO A LA TIERRA A LA QUE AMAS.
UN ARBOL ES… TÚ
Decidme cómo es un árbol.
“Decidme cómo es un árbol.
Decidme el canto del río
cuando se cubre de pájaros.”
Marcos Ana
Marcos, un árbol es grande.
Grande,
como la mirada de la madre.
Grande,
como el primer amor.
Grande,
como los brazos abiertos del hijo.
Grande,
como la sonrisa del nieto.
Alto,
como la luz del alba.
Ancho,
como el agua en la mar.
Generoso,
como el vientre de una mujer.
Callado,
como el amor de un padre,
Fuerte,
como tu lucha contra la injusticia.
Piedra
El viernes pasado tuvimos el honor de tenerte con nosotros en San Fernando de Henares (Madrid). Es una de esas visitas que no se olvidan nunca.
Espero que no sea la última vez que compartamos tus vivencias, tu lección de lucha antifascista.
Te dejo este enlace como recuerdo de tu paso nuestro pueblo:
http://unavueltaporlared.blogspot.com/2009/12/decidme-como-es-un-arbol.html
Gracias por todo, un fuerte abrazo.
Salud y República.
Gracias por tu ejemplo.
Queridisimo y admirado Marcos Ana.
Lo admiro desde la primera vez que supe de usted; de ti, ¿Me permites que te tutée? Eres necesario para que no olvidemos. Yo tengo cuarenta y nueve años, no viví lo que viviste tú y tantos otros pero, no es necesario haberlo vivido para sentir vuestro sufrimiento, vuestro compromiso. No mereceis que traicionemos todo lo que conseguisteis.
Quiero que sepas que lucho por ser la capitana de mi corazón y, que me lo ponen muy difícil, pero no puedo actuar de una forma y vivir de otra. Yo tampoco me doblego. “No soy de un pueblo de bueyes”.
Mi padre ha sido pastor de ovejas, mi hermano lo fue desde los diez años, yo no fuí al colegio hasta que vine a Madris con veinti dos. Me ha costado mucho esfuerzo formarme, pero conseguí, mientras limpiaba casas hacer dos carreras. Actualmente ni me valoran en mi trabajo ni, me lo ponen fácil, pero, lucho por mis derechos, por esos que costó tanto conseguir.
Gracias, gracias, gtracias miles.
Un abrazo enorme que me gustaría darte personalmente.
Tina